El president de la Generalitat, Ximo Puig, ha mostrado su apoyo a las personas afectadas por el caso de Ardystil y ha expresado la disposición de la Generalitat para reparar su dolor porque, tal y como ha sostenido, “se trata de coser heridas y de que esta institución ofrezca el tratamiento humano que se merecen quienes han sufrido mucho”.

Así se ha expresado Puig después de reunirse con las personas afectadas por el síndrome Ardystil en el Palau de la Generalitat, un encuentro que para el jefe del Consell forma parte “de la reparación histórica de un accidente laboral” que tuvo “una dimensión enorme en la década de los 90” y que no tenía “una solución definitiva”.

El president, quien ha destacado la emotividad de la reunión, ha recordado que una mala actuación provocó “consecuencias terribles como la muerte y problemas para toda la vida” y, en este sentido, ha mantenido que el Consell “debe dar cobertura a estas situaciones”.

“Me emociona poder compartir con ellas en estos momentos la voluntad de reparar, avanzar y mirar hacia adelante”, ha proseguido Puig, quien ha revelado además que ha pedido perdón por lo sucedido a las personas afectadas en nombre de la Generalitat.

En la reunión también ha estado presente el alcalde de Alcoy, Toni Francés.