La riqueza de la lengua valenciana nos permite encontrar una frase de esas que no tiene traducción y que se ajusta como anillo al dedo al Gobierno que desde hace casi una década está al frente del Ayuntamiento de Alcoy. Se trata de la expresión de forment, ni un gra. El periodista Vicent Marco da en la diana con su definición: “se refiere a algún proyecto que es todo palabrería y que no tiene sustancia”.

Por desgracia, esta locución se puede aplicar a demasiadas de las iniciativas proclamadas por el equipo de Antonio Francés. La hemeroteca es letal al respecto.

Un ejemplo significativo es la ampliación del polideportivo. En 2016 el Gobierno anunció su coste, dos millones, y que se haría en dos años. Han pasado ya tres, el proyecto se ha dividido en fases para aligerar el coste y las obras aún no han empezado.

En el caso de Rodes puede escribirse un libro solo enumerando los anuncios y los giros de guión que ha protagonizado el PSOE de Alcoy. Avergüenza leer ahora aquel titular de 2018 según el cual “Alcoy aplica el modelo sueco para Rodes”. Más triste resulta pensar que otro titular, expresado en plena campaña (“Rodes permitirá crear 500 empleos”), pueda correr la misma suerte que los anteriores.

Los chalets de la Font Roja, el convenio para recuperar la Capitanía de la Guardia Civil, la integración de la colonia de aviación en Santa Rosa, la construcción de un ecobarrio en El Partidor, la mejora de los colegios a través del plan Edificant… El reguero de anuncios insustanciados es de escándalo.

Ante esta realidad, cabe preguntarse: ¿No sería más serio anunciar los proyectos cuando ya están cerrados y realmente tienen visos de materializarse? ¿Hasta qué punto contribuye el Gobierno socialista de Francés con este afán propagandístico a banalizar la gestión de la administración pública?

No se trata de criticar al rival político sin más. Es labor de la oposición exigir el cumplimiento de lo prometido. Y en esta labor, por el interés general, debe de estar toda la sociedad implicada, al margen de ideologías, preferencias o intereses particulares.

Alcoy merece un Gobierno que trabaje más y se anuncie menos. Un Gobierno al que no se le pueda aplicar el ejemplo que de la locución de forment, ni un gra hace la Acadèmia Valenciana de la Llengua: “Sembla el més treballador del món, però la veritat és que de forment, ni un gra”.

Francisco Cantó Coloma
Concejal del Partido Popular en el Ayuntamiento de Alcoy