El protocolo aplicado fue enviado por Consellería de Sanitat como consecuencia de la crisis generada por el COVID-19 pero no es un Decreto Ley por lo que cada centro hospitalario puede decidir si lo aplica o no
La Consellería de Sanitat de la Generalitat Valenciana emitía el día 4 de abril un protocolo de actuación a los hospitales de toda la Comunidad Valenciana sobre cómo actuar ante los partos de las mujeres gestantes. Semanas anteriores los hospitales ya había tenido que activar sus propios protocolos para la realización de las pruebas ecográficas, monitorización fetal, etc. El Protocolo en cuestión plantea que las mujeres gestantes no pueden estar acompañadas en el proceso de dilatación ni durante el proceso del parto, sí a posteriori en las habitaciones, una vez ya haya nacido el bebé, y tanto la madre como él/ella suba a planta. El documento contempla, además, que siempre que se cuente con los dispositivos ‘Smart interconectados’ se puedan realizar conexiones por videollamada en momentos puntuales del proceso de dilatación para el acompañamiento y en momento del expulsivo, así como una vez el bebé haya nacido para que el padre o madre pueda verlo. A partir de ese momento se comunicará a la pareja que ya puede ir al hospital y subir a la habitación para pasar el puerperio inmediato junto con la madre y el recién nacido/a.

La Asociación de Matronas de la Comunidad Valenciana, así como las propias matronas del Hospital Verge dels Lliris de Alcoy, han manifestado su total desacuerdo a este protocolo por carecer de evidencia científica. La Asociación de Matronas asegura que lo que se debe hacer es dotar a los profesionales de equipos de protección adecuados y no tomar ‘esta medida fácil’ que implica “dejar a las mujeres solas en el único y crucial momento para sus vidas y las de sus hijos e hijas”. El comunicado emitido por esta asociación muestra su preocupación por las consecuencias a corto y largo plazo que el no acompañamiento puede tener sobre estas mujeres. Entienden que, aunque la Pandemia Mundial generada por el Covid-19 es una situación excepcional se están vulnerando los derechos de la embarazadas y los recién nacidos.
La evidencia científica actual muestra que el parto es un proceso hormonal y psicológico de alta vulnerabilidad para la mujer. La generación de la oxitocina, que es la hormona que de forma natural genera el organismo para activar las contracciones del parto están íntimamente relacionada con el estrés. El estrés es un inhibidor claro de esta hormona, a mayor estrés, mayores probabilidades, de que el parto se detenga y acabe siendo instrumentalizado o termine en una cesárea. Es decir, incrementa la probabilidad de que el parto sea medicalizado, algo para lo que numerosas organizaciones han estado luchando durante muchos años.

Un grupo de mujeres embarazadas de la ciudad de Alcoy van a empezar esta misma semana a presentar las reclamaciones pertinentes al Servicio de Atención e Información al Paciente (SAIP) del Hospital Verge dels Lliris tras la decisión de Gerencia de seguir el Protocolo de la Generalitat Valenciana. El principal motivo es que este Protocolo es una recomendación, pero no un Decreto Ley, por lo que no cuenta como orden y cada centro puede decidir si lo aplica o no. Las mujeres muestran así su disconformidad de forma individual con estas reclamaciones y colectiva mediante esta nota de prensa que se ha mandado a medios locales y regionales.

La Organización Mundial de la Salud, afirma que “todas las mujeres embarazadas, incluso cuando se sospeche o se haya confirmado que tienen la COVID-19, tienen derecho a recibir atención de alta calidad antes, durante y después del parto. Esto incluye atención de salud prenatal, neonatal, postnatal, intraparto y mental, lo que implica: Ser tratada con respeto y dignidad; Estar acompañada por una persona de su elección durante el parto; Comunicación clara del personal del servicio de maternidad; Estrategias adecuadas de alivio del dolor; Movilidad en el trabajo de parto, de ser posible, y elección de la postura del parto”.
Así mismo la International Confederation of Midwives ha emitido un comunicado en el que se establecen también los derechos de las mujeres en el parto y cómo estos deben ser respetados durante la pandemia de Coronavirus. También se han pronunciado al respecto otras asociaciones como El Parto es Nuestro.

Por este motivo, en base a la evidencia científica y porque creemos que es necesario que se mantengan los derechos de las mujeres, su hijos e hijas y las parejas igualmente afectadas, reclamamos al Hospital Verge dels Lliris de Alcoy que se replantee la aplicación de dicho protocolo. El riesgo de contagio existe desde el mismo momento en el que se accede al centro sanitario en cuestión y el contacto del núcleo familiar va a seguir existiendo sino en el paritorio en la habitación y en el domicilio familiar, donde además se ha estado ya conviviendo con anterioridad. Del mismo modo queremos aprovechar para reivindicar que también desde Consellería de Sanitat se replanteen un documento con escasa o nula validez científica que no tiene en cuenta las implicaciones ni consecuencias emocionales inmediatas ni posteriores al parto de las mujeres. El grupo de lactancia ‘De mare a mare’ se suma también a este comunicado para hacer fuerza y conseguir que se retire su aplicación.