Una de cada cuatro personas no tendría capacidad para aislarse dentro de su propio domicilio para cumplir una cuarentena efectiva, protegiendo a su familia, en caso de contraer el coronavirus, según una de las principales conclusiones de la encuesta realizada por el grupo de trabajo Data Science for COVID-19, cuyo objetivo es la aplicación de técnicas de Inteligencia Artificial (IA) y el análisis de datos para ayudar en la toma de decisiones públicas en el contexto de la pandemia de coronavirus.

El cuestionario ha sido diseñado por el grupo de trabajo liderado por la comisionada de la Presidencia de la Generalitat para la Estrategia Valenciana para la Inteligencia Artificial, Nuria Oliver, centrado especialmente en la coordinación de la inteligencia de datos ante la epidemia COVID-19 en la Comunitat Valenciana, y del que forman parte personas expertas de la Universitat Jaume I, Universitat de València, Universidad Politécnica de València, Universidad Miguel Hernández, Universitat d’Alacant, CEU Cardenal Herrera y Fisabio.

El hecho de que el 23,3% de las personas encuestadas no pueda aislarse en su domicilio de forma efectiva, viene a confirmar, según señala la directora general de Análisis y Políticas Públicas de la Generalitat Valenciana, Ana Berenguer, la necesidad de abordar iniciativas como la impulsada por el president de la Generalitat, Ximo Puig, en colaboración con el sector privado, “para habilitar espacios donde los valencianos y las valencianas que lo necesiten puedan asilarse y pasar la cuarentena, el proyecto conocido como ‘arcas de Noé'”.

Resiliencia

El 45,7% de las personas participantes afirma que podría prolongar el confinamiento un mes más y el 35,5% dice estar dispuesto a prolongarlo hasta seis meses. El hecho de que el 81,2% de la población se muestre dispuesta a continuar con las medidas impuestas confirma la resiliencia de los ciudadanos frente a la pandemia. “Es muy significativo que los datos sobre la capacidad de mantener el confinamiento sigan siendo tan altos después de casi un mes de adopción de las medidas. Es el reflejo de la fortaleza de los ciudadanos ante unas circunstancias excepcionales con el fin de derrotar al coronavirus”, añade Ana Berenguer.

Los datos también reflejan que tan solo el 2,8% califica las medidas adoptadas por el Gobierno como muy estrictas. En paralelo, ha bajado un 10% la cifra de ciudadanos que reclama más medidas.

En cuanto a movilidad laboral, el 26,1% de las personas trabajadoras encuestadas ha seguido acudiendo a su puesto de trabajo y el 32,2% ha teletrabajado. Se observa una reducción de casi el 6% en la cifra de personas que ha acudido a su puesto de trabajo respecto a los datos de la primera encuesta realizada una semana antes.

Además, en lo referente al contacto social, el 10% de las personas encuestadas no ha salido de su domicilio, el 54% lo ha hecho para cubrir sus necesidades básicas y solo el 4% ha utilizado transporte compartido en sus desplazamientos.

Por otra parte, los indicadores de salud se mantienen. El 15,6% de las personas encuestadas ha referido haber tenido al menos uno de los síntomas relevantes de la COVID-19 y el 6,8% ha indicado haber presentado al menos uno de los síntomas más severos como fiebre, tos y dificultad para respirar.

En el ámbito de las interacciones sociales, el 64,4% de los positivos ha confirmado haber estado en contacto con un amigo, familiar, cliente o paciente infectado.

La segunda ronda de la encuesta sobre la COVID-19 se realizó entre el 3 y el 7 de abril y se obtuvieron 17.047 respuestas válidas, 54% de las cuales se sitúan en la Comunitat Valenciana. “La participación ciudadana estos días sigue siendo extraordinaria: solo entre el 7 y el 9 de abril hemos recibido más 9.000 respuestas validas adicionales que estamos ya analizando”, indica la directora general de Análisis y Políticas Públicas.