Agentes de la Policía Nacional de la Comisaría de Alcoy han intervenido en el día de hoy con equipos de protección individuales (EPI) y escudos para conseguir inmovilizar y retener a una persona con trastorno psicológico que acababa de escaparse del hospital habiendo sido diagnosticado como positivo por COVID.

En el día de ayer, agentes de la Policía Nacional recibieron una llamada del 091 para acudir a un domicilio donde al parecer una persona con trastorno mental se encontraba muy agresiva negándose a tomar su medicación.

Una vez en el lugar, se entrevistan con la mujer del varón y deciden que debe ser trasladado al hospital psiquiátrico para ser tratado, solicitando una ambulancia con custodia policial. Una vez allí como presentaba signos compatibles con el covid, se le realiza la prueba diagnóstica correspondiente dando como resultado positivo.

Esta mañana, el paciente aprovechando el cambio de ubicación a una sala destinada para contagiados se escapa del hospital siendo alertada la policía de este hecho.

Se recibe una segunda llamada al 091 por parte de un vecino del mismo inmueble donde residía la persona que acababa de escaparse, el cual tras golpear mobiliario del edificio se atrinchera en su vivienda donde se encontraba su mujer.

Los agentes acuden de inmediato al domicilio de la persona fugada con equipos de protección individual (EPI) y con escudos para poder inmovilizarle, ya que conocían el estado del paciente con resultado positivo por COVID.

Una vez acordonado el edificio y desplegado el dispositivo policial intentan contactar con la mujer, la cual manifiesta que está siendo amenazada por su marido enfermo lo que le impide poder abrir la puerta a los agentes.

Los agentes intentan mediar a través de la puerta, para que deponga su actitud, y abra la puerta resultando infructuosa esta medida.

Al encontrarse esta persona con sus facultades mentales mermadas, estando cada vez más alterado, siendo un riesgo para sí mismo y para su mujer, se decide acceder al domicilio y reducirle, el cual no manifiesta ninguna oposición, siendo inmovilizado para garantizar su propia seguridad, la de los policías actuantes y la de los servicios médicos para asistir a ambos, en el interior del domicilio una vez asegurado el mismo.

La mujer se encuentra bien de salud, aunque con un evidente estado de ansiedad por la situación provocada con su marido, el cual es conducido en ambulancia medicalizada y custodiada por la Policía nuevamente al hospital.

El Hospital ha iniciado las gestiones para solicitar judicialmente su ingreso no voluntario, e iniciar el protocolo de prevención sanitaria para localizar y aislar a todos las personas que han mantenido un contacto estrecho con el ingresado.

La Policía Nacional ha dado traslado de las actuaciones a la Autoridad Judicial.