Investigadores de la Universitat Politècnica de Valencia, pertenecientes al Centro CIGIP en el Campus de Alcoy y al Instituto ai2, están trabajando en nuevas soluciones soportadas por robots para mejorar la logística en edificios como hospitales, centros comerciales, oficinas o hoteles. Este es el objetivo principal de ENDORSE, un proyecto europeo en el que participan además otras siete instituciones de investigación, la empresa valenciana Robotnik y empresas de Francia, Grecia y Chipre.

El CIGIP aporta un sistema de gestión de flotas de vehículos que permite organizar el reparto de medicamentos por parte de uno u otro robot, así como la planificación de rutas dentro de los edificios. Por otro lado, los investigadores del Instituto ai2 se encargan de gestionar dos partes del proyecto: primero, la navegación de los vehículos. “La idea es que puedan desplazarse por el edificio, un hospital o una residencia, sabiendo cómo evitar a la gente y reconociendo que el entorno está cambiando”, explica Martín Mellado, investigador del ai2 y coordinador del proyecto en la UPV.

El uso de robots en ámbitos logísticos industriales está relativamente consolidado desde hace años. Estos robots, gobernados por un adecuado sistema de gestión, son capaces de mover y manipular materiales entre distintas partes de una planta industrial o un almacén. Pero la realidad cambia cuando los robots actúan en edificios que no están relacionados con la industria, como es el caso de los hospitales, hoteles o centros comerciales.

“En este tipo de edificios nos encontramos con características que no aparecen normalmente en las industrias. Por ejemplo, en una nave industrial las rutas por las que van los trabajadores y los robots están perfectamente delimitadas y apenas hay interferencias entre ellos. Sin embargo, en hospitales, hoteles, centros comerciales u oficinas la cantidad de personas que hay circulando es sustancialmente mayor y normalmente con unos patrones de movimiento muy diferentes”, explica Raúl Poler, director del Centro de Investigación en Gestión e Ingeniería de Producción y profesor en el campus de Alcoy de la Universitat Politècnica de València.

Además, puede haber elementos o mobiliario que cada día cambien de lugar –por ejemplo, camillas en los pasillos de un hospital- lo que dificulta el desplazamiento del robot. Y son entornos en los que hay una gran heterogeneidad tecnológica. “Imaginemos un centro comercial, con decenas de tiendas con sistemas y dispositivos de comunicación diferentes, que interaccionan con los sistemas que gestionan los robots y los propios robots de manera adecuada”, apunta Eduardo Guzmán, investigador postdoctoral en el CIGIP- Campus de Alcoy de la UPV.

Estos retos, entre otros, son los que se aborda ENDORSE. Para responder a ellos, el equipo del proyecto trabaja en avanzados interfaces humano-robot, que permitirán resolver la navegación de robots en entornos altamente concurridos de personas. También está poniendo a punto un nuevo sistema de navegación multi- robot, de manera que con la mínima infraestructura de sensores y buses de comunicaciones dentro del edificio se pueda localizar fácilmente robots y estaciones de acoplamiento y permitirá la planificación de tareas y rutas del conjunto de robots. Además, el software ENDORSE facilitará su integración con soluciones de software corporativo, lo que redundará en un mejor funcionamiento de la logística robotizada en estos edificios.

Medición de las constantes de los pacientes
Por otro lado, el equipo del ai2 está trabajando en la integración de sensores sanitarios en los robots con el objetivo de que sean capaces de captar datos médicos de los pacientes. En este sentido, el investigador Francisco Blanes está trabajando con la empresa parisina StreamVision, responsable de los sensores, para desarrollar un sistema de coordinación entre el sistema de medición y el sistema de control del robot. “El robot debe atender a una planificación para acudir a las localizaciones de los pacientes y, cuando llega a una habitación, debe coordinarse con el dispositivo de toma de medidas para saber qué repertorio de sensores debe utilizar. A continuación, envía información a un fichero electrónico del paciente sobre las medidas que ha tomado”, explica Francisco Blanes.Los robots llevarán incorporados sensores de electrocardiograma, tensión arterial, temperatura y pulsioximetría.

El proyecto se encuentra actualmente en su segundo año de ejecución. Financiado por el programa RISE- Horizon2020, concluirá a finales de 2021.