El Partido Popular exigirá en el próximo pleno al Gobierno municipal, del PSOE, que saque a concurso el contrato de mantenimiento del Teatro Calderón, caducado desde el pasado abril. La concejal Lirios García pide al Gobierno que abandone el uso de la prórroga como solución a todo. “Es una práctica ya habitual que denota dejadez, falta de gestión y una evidente falta de transparencia, porque amplía la duración de los contratos sin pasar por concurso público”, resume la edil.

El pasado 8 de abril venció el contrato de servicio de asistencia a la explotación y mantenimiento integral del teatro Calderón con la empresa Colaboradores de las Administraciones Públicas SLU. Ese mismo día, en pleno estado de alarma, el Gobierno autorizó la prórroga del contrato, por un importe de 238.444,42 euros al año.

La concejal Lirios García explica que el Gobierno autorizó la prórroga pese al informe contrario de la Intervención municipal. El Partido Popular va a solicitar en el Pleno de septiembre que se realice la licitación lo antes posible para no tener que utilizar nuevamente el instrumento de la prórroga contractual en abril de 2021. “Ya que al PSOE le caducan los contratos y dice que no ha tenido tiempo de convocar nuevos concursos, lo solicitaremos con meses de antelación para que no puedan volver a utilizar esa excusa”, señala García.

La concejal ahonda en que en la gestión del gobierno de Antonio Francés la prórroga en los contratos es algo habitual. “Es un instrumento válido pero no es el más adecuado debido a la merma producida en la eficiencia del servicio y en el desequilibrio económico producido”, afirma la edil. El agua o el servicio de autobús son algunos de los contratos que han sido prorrogados en los últimos meses y en los que no se podrán realizar mejoras en el servicio que sí se harían de haber sido licitados de nuevo.

“Nos preocupa enormemente que se haya consolidado como modus operandi del Gobierno de Francés, utilizar el instrumento de la prórroga para todos los contratos que van venciendo. Esta forma de gobernar denota dejadez, falta de gestión y una evidente falta de transparencia”, concluye García.