El Pleno del Consell ha ratificado la resolución de la Vicepresidencia y Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas sobre el plan de actuación en las residencias de personas mayores dependientes, los centros de día, las viviendas tuteladas y los CEAM-CIM de la Comunitat Valenciana, en el contexto de la crisis sanitaria ocasionada por la COVID-19.

La actual situación de la pandemia ha llevado a la elaboración de esta resolución con la finalidad de prevenir el contagio y proteger la salud de las personas mayores, que son extremadamente vulnerables ante la incidencia del coronavirus.

La resolución establece, entre otras cuestiones, que las residencias o viviendas libres de COVID deberán elaborar un protocolo sobre las salidas, en el que éstas se limitarán atendiendo a las circunstancias personales de cada persona residente y a la situación de la pandemia.

Las salidas, que siempre deberán contar con una autorización por parte del centro, serán sin pernoctación y en ellas las personas residentes deberán ir acompañadas o bien de un profesional del centro o familiar o persona allegada, que será la encargada de firmar una declaración responsable, comprometiéndose a adoptar todas las medidas preventivas.

Los periodos de vacaciones no podrán ser superiores a los 7 días, y tendrán que solicitarlo con antelación y firmar ellas o sus representantes legales, según el caso, el protocolo de salidas vacacionales de la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas que a tal efecto le facilitará la dirección del centro.

Visitas ordinarias

La resolución establece que se permitirán las visitas, siempre con cita previa, y de una duración máxima de una hora, de un familiar o persona tutora o próxima por persona residente.

Estas visitas se regularán teniendo en cuenta el número de persona residentes en la residencia o vivienda, para evitar aglomeraciones, así en los centros residenciales con capacidad hasta 50 plazas, se permitirá un máximo del 25 por ciento de visitas en relación con el número de plazas ocupadas del centro residencial.

En los centros con capacidad entre 50 a 100 plazas, se permitirá un máximo del 20 por ciento, en los centros de más de 100 plazas, se permitirá un máximo del 10 por ciento de visitas en relación con el número de plazas ocupadas del centro residencial

Las visitas se harán, preferiblemente, en espacios al aire libre y en todos los casos cumpliendo las normas de seguridad e higiene.

La resolución garantiza de forma excepcional las visitas en caso de fuerza mayor que estarán justificadas al objeto de garantizar un proceso final de la vida digno a las personas mayores y contribuir al desarrollo de un duelo menos traumático para su entorno. En estos casos podrán acceder familiares o personas allegadas limitándose a una persona por turno.

Estas visitas en caso de fuerza mayor también será de aplicación para aliviar la descompensación neurodegenerativa de la persona residente cuando así lo considere el equipo técnico profesional del centro.

Pruebas PCR

Los centros, por su parte, deberán garantizar el cumplimiento de las medidas establecidas por las autoridades sanitarias, incluida la realización de pruebas a las personas trabajadoras que se incorporen al puesto de trabajo por primera vez o lo hagan después de vacaciones o permisos, así como a las personas residentes que ingresen por primera vez o después de un periodo de vacaciones.

En el caso de estas últimas, los nuevos ingresos o los reingresos deberán ir acompañados por la realización de una prueba PCR durante las 72 horas previas, que deberá ser negativa, y una vez acceda al centro deberá realizar un aislamiento preventivo durante 14 días. Si se realiza una PCR a los 10 días y ésta da negativa de nuevo se podrá levantar el aislamiento.

Los centros deberán contar con la posibilidad de aislar a un 10 por ciento de las personas residentes en habitaciones con baño propio o en un espacio adaptado que tenga anejos baños de uso exclusivo. Este porcentaje se incrementará hasta un 15 por ciento en aquellos centros donde la incidencia del virus sea mayor.