La eliminación del carril bus en la Alameda Camilo Sesto para ser utilizada por los peatones, medida puesta en marcha para aminorar la posibilidad de contagio del Covid-19, ha perdido utilidad según el PP, sin embargo los problemas en el tráfico llegan a ser de envergadura a determinadas horas.

Desde el Partido Popular se insta al gobierno socialista a eliminar los separadores viales y devolver este espacio al transporte público. El concejal popular, Kiko Cantó explica que “los cortes del trazado para la entrada de vehículos y el bordillo hacen que el carril bus no se utilice por los peatones, como consecuencia solicitamos que se abra para favorecer la movilidad del tráfico rodado y eliminar el colapso que se produce a determinadas horas”. El concejal añade que “estando en plena campaña navideña y siendo un espacio sin utilizar, esta situación solo hace que afear un espacio urbano que representa la zona más comercial de la ciudad”.

“Al parecer el gobierno municipal, del PSOE, está estudiando la eliminación total del carril bus, desde el puente de María Cristina hasta la calle Valencia, para sustituir este espacio por un carril bici y aparcamiento en algunos tramos. Una medida que hasta el momento no ha hecho pública ni consensuado con las asociaciones vecinales”, aseveran los populares.

La eliminación del carril bus en una de las arterias de la ciudad y principal calle comercial de la ciudad debe ir avalada por informes técnicos que determinen las repercusiones sobre la competitividad del servicio de transporte público y sobre la afectación al conjunto del tráfico de la ciudad. Al respecto Cantó recuerda que “no hemos visto informe alguno sobre la conveniencia o no de eliminar el carril bus, aunque tampoco hemos visto ningún informe sobre la conveniencia o no de hacer una zona peatonal. Esta mala práctica realizada por el gobierno municipal debe cambiar inmediatamente y aportar los informes que correspondan para tomar decisiones”.

El Partido Popular defiende que en el caso de que los informes sean favorables, la ciudad debe aprovechar el cambio para transformar la principal calle comercial de Alcoy, convirtiéndola en una calle verde, más amable con el peatón.