Cáritas Alcoi acompañó a 1772 personas en 2020 en un año marcado, fundamentalmente, por la crisis de la COVID-19. En este sentido, la institución ha debido responder a una crisis multidimensional que, además de económica, es también sanitaria, educativa, social, política, de cuidados y relaciones, etc.

Los responsables de Cáritas insisten en que «la crisis no ha sido igual para todas las personas: muchas familias han visto cómo, repentina y más intensamente, sus condiciones de vida empeoraban al perder el empleo, y con él, los pocos ingresos que tenían». A las dificultades en el acceso a la vivienda y a un empleo digno, que ya se daban en años anteriores se han unido las que ha generado la brecha educativa y digital y los problemas de salud, especialmente de carácter psicosocial, y en los cuidados, que han incrementado profundamente el impacto que esta crisis ha traído a las familias acompañadas por Cáritas y que han empeorado una situación que ya era precaria antes de la pandemia.

Tan solo unos meses antes del comienzo de esta, Cáritas ya advertía sobre aquellas personas y hogares que se encontraban en el espacio de la integración, pero “en la cuerda floja”, sin colchón de resistencia, y para quienes los vientos de una nueva crisis tendrían fatales consecuencias. A pesar de algunas medidas económicas expansivas adoptadas, la crisis por la COVID-19 ha traído nuevos rostros que no suelen ser atendidos por Cáritas: familias que antes de la pandemia tenían trabajo, vivienda y que se encontraban en situación relativamente estable, pero que de forma repentina se han quedado sin recursos económicos, sin trabajo, sin prestaciones por desempleo o ERTE; familias que se han visto obligadas a cambiar de vivienda por no poder pagar la que era su residencia habitual, y otras que, de forma sobrevenida, se ven en el espacio de la exclusión, sin recursos, ni experiencia, ni habilidades para moverse en el ámbito de la protección social.

Retos para superar la pandemia
Entre los retos destacados por la entidad de cara a superar este periodo tan complicado que no ha afectado de igual forma a todas las personas debido a los altos niveles de desigualdad que ya padecíamos, Cáritas recuerda la necesidad de mantener y ampliar las políticas expansivas, de carácter social y económico que se han desarrollado en los últimos meses; así como promover el empleo decente y las políticas de acceso a la vivienda como elementos esenciales para la consolidación de derechos. Asimismo, animan a las Administraciones a repensar el modelo de cuidados y a facilitar el acceso a derechos en igualdad de condiciones, teniendo en cuenta, especialmente, las dificultades generadas por la brecha digital, entre otras.