El Pleno del Consell ha sido informado sobre el desarrollo del programa ‘CuideM’ de atención integral a las personas mayores de la Vicepresidencia y Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas, que ha tenido en cuenta e incorpora los aprendizajes adquiridos durante la gestión de la pandemia de la COVID-19.

El objetivo de este programa ha sido diseñar y desarrollar una nueva política de atención integral a las personas mayores priorizando el fomento de los buenos tratos, la promoción del envejecimiento activo, la garantía de derechos, la participación directa de las personas mayores, la desinstitucionalización, el acompañamiento y la atención de proximidad.

Para conseguir estos objetivos, ‘CuideM’ se fundamenta en cinco valores: la persona como centro de la atención, la amigabilidad del entorno, la responsabilidad de la administración pública, la participación y el empoderamiento e investigación e innovación.

Atención domiciliaria y diurna

Entre las medidas que conforman esta iniciativa en primer lugar se ha creado ‘Millor a Casa’, una nueva propuesta que pretende unificar los actuales ‘Major a casa’ y ‘Menjar a casa’, en coordinación con el programa de ayuda a domicilio municipal, favoreciendo la autonomía personal de la gente mayor con una atención de proximidad e individualizada.

Por otra parte, se promoverá el envejecimiento activo con la unificación de los distintos tipos de centros que compartirán herramientas para fomentar la organización de actividades, vacaciones sociales o el asociacionismo. Para ello se crean los Centros de Envejecimiento Activo (CEA) dentro de la estructura funcional, territorial y competencial del Sistema Público Valenciano de Servicios Sociales.

Respecto a la atención diurna, desde la Conselleria se ha decidido fortalecer la red de centros diurnos con programas específicos de atención a personas con enfermedades neurodegenerativas, de acción sociocultural y acompañamiento social, terapias rehabilitadoras, garantía de la desinstitucionalización y coordinación sociosanitaria.

Estos recursos de apoyo diurno se incorporan al Plan Convivint de Infraestructuras de Servicios Sociales 2021-2025 como unidades terapéuticas de apoyo, destinadas a mejorar la calidad de vida de las personas en situación de dependencia en su entorno.

Por su parte, el servicio de teleasistencia se ha redefinido con una mirada integral y de lucha contra la soledad no deseada, y se ha apostado por un modelo avanzado que, además de los servicios básicos que la persona usuaria precise, incluye apoyos tecnológicos complementarios y el interconexionado con los servicios de información y profesionales de referencia en los sistemas sanitario y social, desarrollando procesos y protocolos de actuación en función de la situación de necesidad de la atención detectada.

Este servicio de teleasistencia avanzada está destinado a las personas declaradas dependientes por el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia, siempre que no reciban servicios de atención residencial y así lo establezca su Programa Individual de Atención (PIA).

La alegría de convivir

La redefinición de estas políticas, junto el nuevo modelo residencial compone ‘La alegría de convivir’ con el que la Conselleria apuesta por la implementación del modelo de atención integral centrado en la persona, con una mejora de las ratios profesionales y la creación de unidades de convivencia reducidas y estables.

El objetivo es humanizar también los espacios y estabilizar la coordinación sociosanitaria con una mirada más social y familiar de las residencias de atención a personas mayores.

Con la intención de emular el domicilio familiar, los centros residenciales de nueva creación no serán de más de 100 plazas y tendrán una distribución modular, donde el máximo de personas residentes convivientes en el módulo no será superior a 25 personas.

Para ello se diseñan cuatro tipos de módulos interconexionados: módulo Unidad convivencial-activo; módulo Unidad de neurodegenerativas y rehabilitadora; módulo Unidad de trastornos de conducta temporal; y, por último, módulo Unidad sociosanitaria, paliativos y larga estancia.

Hay que exceptuar las viviendas tuteladas o supervisadas que no tendrán una capacidad de más de 10 plazas. Los centros residenciales de más de 80 plazas existentes con anterioridad a la actual regulación, tendrán que adecuarse en sus recientes obras a la distribución modular