Vivimos momentos en los que la verdad es dudosa. En que la verdad ofende. En que la verdad induce a la duda. En que la verdad, en definitiva, poco vale. Se manejan tal cantidad de bulos y mentiras, que cuando una verdad se cuela parece que la verdad es la mentira. Y además ofende porque ante la mentira, la verdad se esfuerza en hacerse valer y cuando no se cree la verdad pues se insiste en que la verdad ha de prevalecer y en ocasiones se acentúa con energía y entonces es cuando ofende porque se energiza su auténtico valor y se manifiesta con entereza y vigor y entonces en cuando la verdad se utiliza como látigo al que la mantiene. Y cuando la verdad se tiñe de auténtica es cuando se pone todo el empeño en que parezca dudosa y al final, después de larga lucha de la verdad sobre la mentira o el bulo y sin haber podido superar la duda a la que es sometida, es entonces cuando poco vale. Parece todo lo dicho irreal, pero no lo es. Las redes que se manipulan con cierta facilidad, repiten y repiten el bulo o la mentira o la verdad a medias con tal intensidad, que se duda de la auténtica verdad, que es aquella que solo tiene un sentido y una finalidad como es LA VERDAD. La clase política es un hervidero de verdades y mentiras. Por la mañana se dice A, al rato es B y por la tardes es C y D, sin entrar a valorar la traición que será objeto de otro artículo. Y la verdad solo es la V…la V de verdad y no tiene mas cabida en otras posiciones ni mas letras del abecedario. Es simple y llanamente la V de verdad y en eso se esfuerza el que se esfuerza. El verdadero sentir y ser de la verdad es dejar de manifiesto lo que es cierto y real y en ningún momento tendría que luchar contra lo irreal e incierto y eso es precisamente lo que hemos ganado y sobre todo hemos perdido. La verdad deja de ser indudable para entrar en lo que …..todo es posible. La mentira y el bulo no son valores que entran en el mundo del respeto y lo auténtico. La mentira y el bulo son sencillamente despreciables al contrario que la verdad que es única e irrepetible. Y es algo que debemos mantener en nuestras vidas para depurar nuestras mentes y vaciar nuestros rencores y odios. La verdad es medicina de libro y la mentira y el bulo es la enfermedad a curar. La verdad no se reprocha al contrario que la mentira y el bulo. La verdad es única y la mentira y el bulo son múltiples. Y no habría que hacer esfuerzo para distinguir la verdad de la mentira, sencillamente porque la verdad tiene siempre un camino y una meta. La mentira y el bulo utiliza varios recovecos para llegar a confundir. La maraña siempre es complicada y turbia y el cielo azul es limpio. El agua sucia no deja ver el fondo. El agua limpia es cristalina y deja ver siempre sus entrañas. Dejemos que la verdad continúe siendo lo único cierto y auténtico y luchemos porque el bulo y la mentira desaparezcan de nuestras vidas. Es cambiar lo sano por la insano y para eso hay que proponérselo. Entonces la verdad será indudable y favorecerá el rumbo de nuestras vidas y el bulo y la mentira pasarán al deshecho y nuestra salud vital dejará de sufrir lo innecesario. En este artículo ha salido algo mi vertiente filosófica pero creo que ha quedado claro lo que es claro y turbio lo que es y debemos enterrar.
Con el máximo respeto a todas las personas, medios y creencias……hasta la próxima
Rafael J. Valls Buitrago
Graduado en Ciencias Sociales





